Kato Lomb fue una famosa traductora y políglota húngara. Dominaba dieciséis idiomas, y hablaba con fluidez diez de ellos. Lo interesante es que aprendió la mayoría de los idiomas por su cuenta, por simple interés. Creemos que te interesarán los secretos para aprender inglés de Kato Lomb.
Al aprender un idioma nuevo, Kato Lomb intentaba sumergirse completamente en él: leía libros, hacía ejercicios de gramática, escuchaba la radio y hablaba con hablantes nativos. Este método le dio excelentes resultados. A lo largo de su vida llegó a dominar dieciséis idiomas; de seis podía leer y hacer traducciones técnicas, y de diez podía hablar con fluidez.
Kato se convirtió en la prueba viviente de que aprender idiomas ayuda a mantener la mente ágil y la memoria firme: a los noventa años comenzó a aprender hebreo y planeaba aprender árabe. Y al encontrarse con un amigo de 54 años, le dijo: «¡Eres tan joven! ¡Cuántos idiomas más puedes aprender!».
Por cierto, puedes leer más sobre personas contemporáneas que aprenden varios idiomas en nuestro artículo «Secretos de los políglotas: verdad y ficción». Descubrirás los mitos y la realidad sobre los políglotas, además de 14 ideas que realmente funcionan para aprender idiomas extranjeros.
Cómo aprender idiomas correctamente: el método de Kato Lomb
Principio 1 — Familiarización con el idioma usando un diccionario
Antes de aprender cualquier idioma, Kato Lomb compraba un diccionario grueso. Con él aprendía las reglas de lectura de cada idioma. Kato estudiaba los sonidos y las letras del idioma, medía la longitud de las palabras, intentaba “sentir” el idioma. Es notable que, al mismo tiempo, no aprendía las palabras, sino que simplemente las “escaneaba”, las pasaba por los ojos, básicamente las leía. Después de un tiempo, empezaba a entender cómo distinguir las partes del discurso en el idioma que estaba aprendiendo, cómo formar un adjetivo a partir de un sustantivo, un adverbio a partir de un adjetivo, etc.
Este comienzo parece extraño, pero, según la políglota, esto le ayudaba a “saborear” el idioma, a hacerse amiga de él.
Principio 2 — Hacer ejercicios de gramática y leer
Después del primer contacto con el idioma, Kato compraba un libro de gramática con ejercicios y soluciones, además de varias colecciones de literatura en el idioma que estaba aprendiendo. Para ello, la políglota no necesitaba la ayuda de un profesor. Diariamente hacía los ejercicios del libro, sin saltarse ninguno y respetando el orden en que aparecían en los libros. Después, los comparaba con las respuestas correctas. Si encontraba un error, volvía a escribir la frase y añadía otras 5 o 6 frases similares para afianzar el conocimiento. Periódicamente revisaba sus apuntes, prestando especial atención a los lugares donde había hecho correcciones.
Como el estudio de la gramática no es muy divertido, Kato empezaba a leer literatura adaptada al mismo tiempo. Compraba libros sencillos y que le interesaran, con historias cortas. Siempre compraba varios libros con la esperanza de entender al menos uno de ellos. En la primera lectura, escribía en un cuaderno-diccionario las palabras cuyo significado intuía por el contexto. Al leer un fragmento de texto por segunda vez, aclaraba las palabras desconocidas, buscando su significado en el diccionario. Sin embargo, no las escribía todas, sino solo las que usaba con frecuencia en su lengua materna. Al hacerlo, escribía frases completas o fragmentos de oraciones, no palabras sueltas.
Principio 3 — Comprensión auditiva
Kato entendía que era imposible aprender pronunciación con un diccionario, que no siempre era posible viajar al extranjero y que en aquella época aún no existía internet. Por lo tanto, utilizó el único método de audición posible: intentó captar las ondas de una emisora de radio que transmitía en el idioma que necesitaba. ¡Y sus intentos tuvieron éxito! Ahora Kato podía escuchar el habla viva en su tiempo libre. ¿Pero cómo entender lo que decían los hablantes nativos? Kato escuchaba las noticias primero en su húngaro nativo y luego escuchaba los informativos en el idioma que estaba aprendiendo en ese momento. No era fácil, pero seguía practicando con constancia: mientras escuchaba, escribía las palabras desconocidas en un papel. Inmediatamente después de escuchar las noticias, buscaba la traducción de esos términos (mientras recordaba en qué contexto se usaban). Al cabo de 2 o 3 días, escribía las nuevas palabras en su cuaderno-diccionario, repitiéndolas de esta manera.
Una vez a la semana, Kato grababa algún informativo y trabajaba intensamente con él: lo escuchaba varias veces, concentrándose en la pronunciación de los hablantes nativos. Además, durante las escuchas repetidas, podía captar palabras desconocidas que se le habían escapado antes y familiarizarse con ellas.
Principio 4 — Práctica lingüística
Al mismo tiempo que todas las demás habilidades, la políglota perfeccionaba también el habla coloquial. Para la práctica conversacional, Kato intentaba encontrar un profesor, pero no siempre lo conseguía. Entonces la políglota buscaba en su ciudad a un hablante nativo del idioma que hubiera venido al país por un periodo largo. Con él hablaba, aunque más bien con “ella”. Kato prefería hablar con mujeres, ya que son más habladoras y están más dispuestas a colaborar. Al mismo tiempo, la políglota pedía a su mentora que corrija sus errores de habla y que hablara despacio para que pudiera entender cada palabra.
Principio 5 — Ejercicios escritos de traducción
Kato hacía muchos ejercicios de traducción de su lengua materna al idioma que estaba aprendiendo. Si tenía dificultades, no sabía cómo construir una oración, escribía frases sueltas o simplemente un conjunto de palabras. Después pedía a su mentora que revisara el texto, corrija y explique los errores. Kato creía, con razón, que lo escuchado se olvida fácilmente, por lo que siempre hacía los ejercicios de traducción por escrito.
En cuanto a la práctica lingüística en el extranjero, la políglota afirmaba que un viaje de este tipo sería útil, pero no garantiza una mejora del nivel de conocimiento del idioma. Se puede aprender cualquier idioma perfectamente en tu propio país. Kato señala que el viaje aportará una mínima utilidad a dos categorías de personas que aprenden un idioma: con un nivel inicial — simplemente no entenderás a los hablantes nativos, y con un nivel alto — es difícil notar la diferencia en el conocimiento antes y después del viaje.
10 mandamientos universales para aprender un idioma extranjero de Kato Lomb
- Práctica diaria: Incluso si estás ocupado, dedica al menos 10 minutos al día al inglés. Las clases matutinas son las más beneficiosas. ¿Qué puedes hacer en tan poco tiempo? Lee en el artículo «Inglés con 10 minutos al Día: Ejercicios para Gente Ocupada».
- Aprender con alegría: Si cada día te resulta más aburrido aprender el idioma, no te obligues a hacer lo que no te gusta. Al mismo tiempo, no debes renunciar a tu sueño de dominar el inglés. Primero intenta cambiar de actividad: si te aburren los ejercicios de gramática, mira vídeos; si te cansas de escuchar podcasts en inglés, lee historias interesantes, etc.
- El contexto es importante: Olvídate de la simple memorización de información dispersa, aprende vocabulario nuevo exclusivamente en contexto.
- Frases coloquiales: Kato aconsejaba escribir de libros o grabaciones de audio no solo expresiones nuevas, sino también frases completas que los hablantes nativos repiten a menudo. Vale la pena aprendérselas de memoria e intentar usarlas a menudo en el habla; esa es la variante “viva” del idioma.
- Traducciones mentales: ¿Cómo aprender inglés y relajarse al mismo tiempo? Intenta nombrar los objetos que te rodean en inglés o traducir los carteles y anuncios publicitarios. Esta técnica es útil para quienes realizan trabajos intelectuales; tiene un efecto relajante en el cerebro (ya que cambiamos de actividad).
- Textos correctos: No aprendas un texto o una expresión si no estás seguro de haberlo escrito correctamente. Debes aprender solo construcciones correctamente escritas: de un libro de texto o las que te haya dado tu profesor. De lo contrario, corres el riesgo de memorizar una escritura incorrecta. ¿Quieres aprender textos no solo correctos, sino también interesantes? Entonces te recomendamos que tomes nota de nuestro artículo «10 Mejores Sitios para Ver las Noticias en Inglés».
- Memorización correcta: Al aprender frases o expresiones, intenta memorizar la oración con ellas en primera persona del singular, tal y como la dirías tú. Por ejemplo, “I’m good at playing basketball” — «Soy bueno jugando al baloncesto».
- Desarrollo simultáneo de todas las habilidades: Todas las habilidades para dominar un idioma deben desarrollarse simultáneamente; no esperes a aprender gramática o las primeras mil palabras, empieza a hablar y escuchar desde las primeras lecciones. Imagina que estás asaltando un castillo: para lograr tu objetivo, debes atacar por todos lados.
- Actitud filosófica hacia los errores: No nos gusta que nos corrijan. Y es una pena. Kato Lomb siempre pedía a los hablantes nativos que hablaran de sus errores. Le ocurrió un caso interesante. Kato asistió a un acto oficial, donde se reunieron cientos de invitados de diferentes países. Un destacado político, que organizó esta cena, pronunció un discurso en un idioma que Kato conocía mal en ese momento. Sin embargo, tenía que traducir el discurso de respuesta del político húngaro a ese mismo idioma. Durante el discurso, el anfitrión la interrumpió y corrigió constantemente, explicándole por qué debía hablar de una manera y no de otra. Otra persona habría sentido vergüenza: haberse avergonzado tanto delante de invitados de alto rango. Kato Lomb lo tomó de otra manera: estaba inmensamente agradecida al hablante nativo por su ayuda.
- Confianza en sí mismo: Convéncete de que eres un genio políglota que sabe cómo aprender un idioma fácilmente. Si te resulta difícil, critica los libros de texto, los diccionarios y el propio idioma: son ellos los que son imperfectos e inconsistentes, no tú. Así es como Kato Lomb aprendió dieciséis idiomas.
Esperamos que, después de leer este artículo, ya no te preguntes cómo aprender idiomas fácilmente, sino que adoptes los consejos que te hemos dado y te pongas manos a la obra.
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